Santiago de Compostela sigue esperando nuestra llegada. Tranquila y relajada aguarda nuestra visita, como la de tantos peregrinos que acoge cada año.
14 años después me vuelvo a poner en marcha, ya no soy el joven aventurero de antaño. He cambiado. Ahora soy más maduro y tengo más canas y bastante más barriga.
Esto ya no es una aventura de los scout, ahora me acompaña mi mujer, mi alegría de cada día, es por ella por quien me embarco de nuevo, por quien me calzo las zapatillas, me pongo el casco y sufro del culo ( sí amigos, es lo que conlleva hacer el Camino de Santiago en bicicleta).
Todavía quedan unos meses para que de lugar la cita, pero mientras vamos entrenado (esta vez iré mejor preparado, espero).
Iré informando de cómo llevamos el proceso.
Saludos.

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