Nunca antes te paraste a escuchar lo que tenía que decir. Yo fuí el que te mostró el camino de la verdad.
¿Y, cómo me lo pagaste? Con tu indiferencia. Con tu mirada perdida, afirmando mi locura.
Sí, ese soy yo. Un loco capaz de reirse con una simple viñeta de Mafalda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario