Últimamente le estoy dando mucho a la cabeza, he intento recordar cuándo empecé a cambiar mi visión y apreciación de la vida.
Ayer, tomando un café con mi amiga Maialen, descubrí que tenía una pequeña marca en la frente. Hablando con ella de eso, me dijo que se la hizo cuando era pequeña.
En ese momento me entro ganas de contaros esto.
Recuerdo que antes, cuando yo era un niño, todos teníamos heridas y brechas de cuando jugábamos a lanzarnos piedras, ha subirnos a las obras o incluso a tirarnos con el monopatín por las escaleras de la Plaza Levante.
Ahora en cambio las cosas son diferentes, mi querida hermana de sólo 5 años, no tiene ninguna marca producida por este tipo de comportamientos. Es una niña super traviesa que no para en todo el jodido día y no le pasa nada. Lo más que tienen es una pequeña brecha que se hizo cuando estaba con los gurasoak de compras.
Mi gran duda que me surge cuando la veo es si hoy en día existe una sobre protección excesiva hacia los niños.
Dudo mucho de que mi hermana pueda desarrollarse en todos los aspectos de la forma más natural y libre posible.
Mis aitas la tienen super controlada.
Yo recuerdo que cuando jugaba con mis amigos en el parque estábamos todo el día tirados en el suelo, comiendo arena, pisando charcos y pegándonos. En cambio mi tata, cuando va ha hacer algo similar, (que surge de forma natural debido a la edad), le cortan el rollo y la castigan o se lo prohíben.
Un niño tiene derecho a aprender a disfrutar de todo, vale que ellos no sepan poner los límites, para eso estamos nosotros, pero deben tener la suficiente libertad como para poder desarrollarse a nivel intelectual, físico, social y psicológico de la forma con la que lo hicimos nosotros.
Por ello pido a quienes leáis estas letras, que si soy padres o educadores de los mismos, recordad como disfrutasteis cuando erais canijos y que buen resultado ha dado. Supongo que sois uno de los mejores referentes que un niño pueda tener.
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